Uno puede decir muchas cosas del Metro, y al final, dos frases resumen lo importante sobre este sistema de transporte:
-El tren metropolitano resuelve los problemas de transporte más elementales de la Ciudad.
-Todos caben en los vagones naranjas.
Y lo demás es lo de menos. Sólo algunos saben cómo funciona, quién lo opera, cómo se administra y qué hay más adelante, después de las vías que dejamos de ver en la última estación por la oscuridad de los túneles. Pero, realmente, eso importa poco. Lo trascendente es la cantidad de historias que ocurren a cada minuto en cada andén. Únicamente hay que pensar en el número inimaginable de más de cinco millones de pasajeros diarios, para que quede claro cuántas cosas pasan en silencio durante los recorridos subterráneos.
Después de los cálculos al respecto, resultó imposible contarlo todo en un programa de media hora. Pero la lucha se hizo. En Despertares México seguimos el andar del tren desde que arrancan los motores hasta que se enciende la mañana, y, poco a poco, vimos cómo se inundan los pasillos hondos con los ríos de gente que llega poco a poco. La hora pico. El apretón.
Dejo aquí el programa para quien no pudo verlo. Espero sus comentarios y el debate en este blog: todos nos hemos subido al Metro y sabemos de qué se trata. Algo interesante habrá por decir.
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